Los cálculos renales son un problema originado por la formación de una especie de piedrecillas que se alojan en las vías urinarias, provocando insoportables dolores al momento de miccionar.

Los hombres tienen cinco probabilidades más de padecer de cálculos renales con respecto a las mujeres, puesto que las hormonas femeninas impiden la formación de cálculos.

Estos cálculos pueden tanto prevenirse como tratarse por medios naturales.

Los síntomas de cálculos renales generalmente aparecen de manera inesperada: dolor de espalda, naúseas, imposibilidad de estar parado, sentado o acostado y sensación de ardor intenso durante la micción.

Tipos de cálculos renales

Se distingue los siguientes tipos de cálculos renales los cuales son:

Cálculos de calcio: es la forma más común, se presentan cuando hay exceso de calcio u oxalato en la sangre. Ingerir ciertas drogas o exceso de la vitamina D puede elevar las concentraciones de calcio.





Cálculos de ácido úrico: es el exceso de ácido úrico, puede cristalizarse en forma de cálculos.

Cálculos de estruvita: son originados por bacterias que atacan el tracto urinario, y generalmente aparecen en mujeres.

Cálculos de cistina: son poco frecuentes, ocurren en personas con una enfermedad hereditaria que hace que los riñones expulsen grandes cantidades de ciertos aminoácidos.

El especialista empieza con un examen físico para descartar cualquier otra enfermedad. Se realiza un análisis de orina para detectar si hay infección o sangre. El médico pregunta los hábitos en el estilo de vida, la dieta y también el ejercicio.

Después, el médico trata de encontrar el cálculo y determinar su tamaño. Es probable que determine los siguientes estudios:

– Radiografía: Una placa radiográfica tradicional del área pélvica, riñones y vejiga es por lo general suficiente para localizar los cálculos urinarios.

– Pielograma intravenoso: consiste en inyectar una tintura de uso médico en el torrente sanguíneo. Facilitándole al médico ver con claridad el cálculo.

– Tomografía computada (TC): logra radiografías de alta resolución.

Tratamiento de cálculos renales

Los cálculos renales deberían tratarse lo antes posible, para evitar complicaciones graves, e incluso fatales. El tratamiento varía de acuerdo a la localización, el tamaño, y la composición química del cálculo.

La gran parte de los cálculos pequeños finalmente se expulsan del cuerpo por sí solos. Por esta razón, al paciente con cálculos pequeños se le recetan medicamentos para el dolor y se lo instruye para que tome todo el líquido que pueda ayudar a eliminar el cálculo.

Si el cálculo es un peligro para la salud de la persona, si el dolor se torna continuo, o si el cálculo no se arroja en un tiempo razonable, se puede extraer mediante métodos. Entre ellos:








– Litotricia: consiste en que las ondas de sonido creadas fuera del organismo disuelven el cálculo dentro del organismo.

Ureterorrenoscopia: permite al cirujano observar y extraer los cálculos a través de la abertura urinaria.

– Cirugía.

A pesar de los innumerables procedimientos que existen para disolver los cálculos renales, lo mejor es prevenir, teniendo en cuenta los siguientes consejos:

– Consume menos carne, lo que puede acelerar la formación de ácido úrico y calcio en la orina.

– Reduce el consumo de oxalato. Si bien es cierto el consumo de grandes cantidades de frutas y verduras es beneficioso y saludable para el organismo, se debe tener mucho cuidado con algunas de ellas, porque te puede proporcionar oxalatos.

– Los alimentos que contienen estas sustancias son: el cacahuate, el maní, el chocolate, los refrescos de cola y las frutas cítricas.

– La vitamina A es provechosa para la salud de las vías urinarias. Los alimentos ricos en vitamina A son: las batatas, las zanahorias, las calabazas, el brócoli. No abuse en el consumo de esta vitamina pues su cuerpo no podrá excretar el exceso, que en muchos casos puede ser tóxico.

– La vitamina B6 puede reducir la cantidad de oxalato en la sangre y en consecuencia, reduce los riesgos de la formación de cálculos. El magnesio le ayudará a evitar la formación de estas piedrecillas. Si tú decides tomar vitamina B6, no debes excederte de los 25 miligramos diarios.

– Si bien es cierto que la vitamina C es provechosa para el organismo, es importante mencionar también que un abuso de ésta puede ser un problema potencial en la formación de cálculos renales. Ello se debe a que nuestro cuerpo convierte la vitamina C en oxalatos.

– Aumenta el consumo de líquidos, puede ser uno de los primeros pasos para prevenir la formación de los cálculos renales. Se recomienda como mínimo consumir, ocho vasos diarios de cualquier tipo de líquidos.

– Se debe eliminar también de la dieta los quesos y la mantequilla, al igual que la leche, pero en menor proporción.

– El consumo de cloruro de magnesio te ayudará tanto para prevenir como para eliminar los cálculos. Se adquiere en las farmacias en sobres de 30 o 33 gr. que se disuelven en un litro de agua. De este litro se toma 7 cucharadas soperas en ayunas y 7 antes de dormir.

Las plantas medicinales son muy efectivas en caso de cálculos renales, tales como:

Perejil: Útil para evitar la formación de cálculos, ya que permite la expulsión de la arenilla a través de la orina. Exprimir la planta y tomar un par de cucharadas al día.

Ortiga: Otra planta muy efectiva para aumentar la producción de orina por lo que, al igual que el perejil, puede ayudar a evitar la formación de cálculos en el riñón.

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