Lo bailado y lo vivido nadie te podrá quitar, en esto se incluyen los viajes. Cuando pasen los años serán tus tesoros más apreciados.

Dicen que viajar es vivir, viajando se conoce. Los viajes tienen repercusiones sociales construyen amistades, fortalecen noviazgos, aceleran matrimonios o cancelan todo lo anterior.

Al viajar se vive una experiencia incomparable, se acerca a otras formas de vida, a otras culturas, al conocimiento de la historia, a la maravilla de la naturaleza, etc.

 Aspectos de un viaje

Si aún no lo has hecho, entérate de  aspectos importantes que son fruto de la experiencia de viajeros experimentados analiza lo siguiente.

1. Lo más trascendental es tener una razón y un destino, un objetivo para el viaje. No se debe subestimar este aspecto porque con el determinas con quién viajas, si viajas solo, acompañado y qué llevarás en tu viaje.

Puede ser conocer un lugar, conocer más a una persona o sencillamente alejarte del ambiente de la ciudad y descansar.

Si, quieres alejarte de la tecnología, del bullicio relajarte y sacar de tu mente toda la atmósfera de la ciudad, procura no viajar con alguien que dependa siempre de las comodidades de hoteles cinco estrellas, que dependa a mil de la televisión y que no tenga el don de la conversación.





Muchos viajes terminan mal porque a unos les gusta el bullicio, quieren ver televisión todo el día y a otros les gusta la naturaleza; los  viajes de aventura son otra opción para los que les gusta la adrenalina

Conversa claramente con tu grupo de viaje qué espera cada uno, incluso si es tu novia, porque las peleas o discusiones en los viajes siempre salen mal.

Sobretodo, explícales que no tiene sentido hacer turismo para estar encerrado en una habitación de un hotel. Y, que el tiempo de las vacaciones perdidas es irrecuperable, tanto en dinero como en tiempo.

Proyecta con anticipación el destino a visitar, rutas de acceso y rutas alternas, mantén un plan B, no hay nada peor que estar manejando y que nadie se decida qué hacer o a dónde ir.

Viajar solo o acompañado

2. Viajando solo.- Es uno de los grandes placeres de la vida que solo pocos se pueden dar el lujo de hacerlo Para ello debes contar con dos cosas: planificar muy bien y tener una mente abierta, sobretodo ser sociable.

Todo será una aventura que experimentarás a tu modo y cien por ciento seguro que conocerás gente por donde vayas. Igualmente puedes manejar toda la noche, despertarte temprano o tarde y hacer cosas que normalmente no harías.

Te cambia totalmente la atmósfera y te descubrirás hablando con otra gente de temas que no disfrutas discutir.








Esto, en la temprana vida adulta o ya en pleno apogeo de la misma, fortalece la seguridad en uno mismo y ayuda a cortar el cordón umbilical que muchos mantienen en su vida adulta  porque no van nunca a ningún lado ni se meten a un curso si no hay alguien que los acompañe.

3. Viajar acompañado.- Es un gozo si escoges a las persona o personas correctas, si viajas en grupo, ten una mente abierta porque sean amigos o amigas de toda la vida, no los conocerás de verdad hasta que convivas con ellos, enriquecerás  la experiencia.

Desventajas de viajar

Las desventajas son varias ya que  si escoges mal con quién viajar, podrás pasártela escuchando quejas del sabor de la comida, que si hay frío, que si hay calor, etc.

Allí pondrás a prueba tu capacidad de tolerar esto y aquello. No hay que subestimar la verdad: muchas amistades de años han llegado a su fin luego de un viaje al interior. Lo mejor es cumplir el viajo adagio: “Haz lo que vieras en el lugar que fueras”.

Y no hay nada peor que viajar y en determinado momento toparte con que los demás se quieren regresar.

¿Qué pasa al viajar en grupo? ¿Por qué suele haber  roces?.- El ser humano, a pesar de ser “social”, precisamente en recintos pequeños y compartiendo la comida y habitación, surgen actitudes naturales y fuertemente arraigadas, como la lucha por el dominio.

Es al convivir un tiempo, en un viaje por decir así, de tres días, que cada quien intenta imponer sus reglas de vida: horas de levantarse, acostarse, comidas, tipos de comidas, orden y las capacidades sociales de compartir y tolerar.

  • A los que roncan endemoniadamente.
  • Viven como marranitos.
  • Se comen tu comida.
  • Se beben tu agua.
  • No hablan o hablan sin parar.
  • Piden lo mejor de la carta y tú pagas.

Es difícil que alguien logre camuflar sus malas costumbres durante varios viajes.

Psicología de viajar. Psicológicamente al estar fuera de tu casa y “territorio” durante un tiempo, estarás en contacto con áreas de tu personalidad que te vuelven más flexible y te permiten “cambiar” de hábitos a otros mejores.

Ante problemas y etapas difíciles, no hay nada como un viaje, ahí puedes obtener todo el tiempo y espacio que requiere cambiar de humor, o incluso, como muchos psicólogos lo recomiendan.