Las varices tienen diversas causas, algunas se pueden evitar. Existen tratamientos naturales que deberías conocer.

El mayor factor de riesgo para las venas varicosas es tener uno de los padres con el mismo problema. Abundan los mitos para explicar la existencia de esta enfermedad que en gran medida es hereditaria.

La mayor de las causas, por la cual se obtienen, es que las venas varicosas se deben al mal hábito de cruzar las piernas.

Sencillamente también, si tú eres parte del 17% del total de la población que tiene los genes culpables de las venas varicosas, serás mucho más propenso.

En los casos más avanzados pueden producir llagas, úlceras, eczemas en la piel, calambres en las piernas, hinchazón en los tobillos, irritación de los músculos de las pantorrillas y una sensación general de pesadez y cansancio en las piernas.





Esto porque la piel se ha atrofiado y engrosado, tiñéndose de color marrón sobre todo, en la región del tobillo. Puede originar hasta ampollas y por encima del tobillo que difícilmente se puede curar.

Hay que tener en cuenta que, a veces las várices se rompen y emanan abundante sangre, razón por la cual es necesario acudir al médico porque el problema puede ser muy serio.

Várices causas

Desde el punto de vista médico, las várices pueden ser causadas por:

Insuficiencia venosa (incapacidad de la red para desechar toxinas).

Por debilidad de las paredes vasculares, que ceden a la presión de la sangre, dilatándose en lugar de sostener y empujar su contenido hacia los órganos depuradores.

Por disyunción valvular.

Alteraciones hemodinámicas (dificultad de la sangre venosa superficial para descargar en la red profunda) que hacen que la circulación sanguínea se haga más lenta.

En por lo menos un 40% de las mujeres y un 19% de los hombres, las venas de las piernas se estiran y pierden elasticidad.

Como resultado, las válvulas localizadas dentro de las venas que transportan la sangre no pueden cerrarse adecuadamente y la sangre retrocede creando una especie de bolsas o abultamientos, por encima de la piel.

Por otra parte, después de cumplir los 60 años de edad, la propensión a sufrir de venas varicosas aumenta  considerablemente, tanto para hombres como para mujeres.

Síntomas de las várices

Los síntomas en general, de las várices son:

Color en las piernas.








Sensación de calor.

Escozor alrededor de la vena afectada.

Inflamación.

Ulceración y sangrado (en casos graves) con las complicaciones subsiguientes: El problema se complica debido a l dolor que causa caminar y, precisamente este ejercicio es uno de los mejores para ayudar a la circulación de la sangre en las extremidades inferiores.

Las várices es una enfermedad que ataca tanto a mujer como al hombre. Se inician en su primera etapa, si no hay tratamiento oportuno, con pequeñas líneas azuladas casi imperceptibles debajo de la piel y en poco tiempo pueden convertirse en protuberancias venosas que provocan intenso dolor. Especialmente se da en la zona de las piernas.

Eliminar várices

Si tú quieres eliminarlas a tiempo, haz lo siguiente:

Casi toda la gente no siquiera considera a las venas varicosas como una enfermedad, piensan que sólo se trata de cuestiones de estética. Las personas que padecen venas varicosas tienen una enfermedad que afecta la estética.

Pon la gravedad de tu lado: Levanta los pies. Las venas en las piernas son las más susceptibles, ya que se encuentran más retiradas y en dirección cuesta abajo del corazón. Tú puedes simplificar mucho tu trabajo poniendo la gravedad de tu parte. Es fácil, usando una almohada o un sillón común, eleva tus piernas arriba del nivel de la cadera siempre que le duelan, con lo que comenzará a desaparecer la incomodidad.

Da dos golpes a la piernas: Los especialistas sugieren que los pacientes de venas varicosas combinen los poderes de la gravedad y las medias de soporte en el siguiente ejercicio: Ponte tus medias de soporte; luego recuéstate y boca arriba y eleva las piernas directamente hacia arriba en el aire, descansándolas contra una pared. Mantén esta posición durante dos minutos.

Inclina tu cama: Puedes hacer que la gravedad trabaje para ti durante la noche, si elevas la piecera de la cama algunos centímetros.

Usa zapatos apropiados: Las venas varicosas son bastantes molestas para las piernas. No dificultes usando zapatos altos o botas vaqueras.

Cuida tu peso: Mayor peso corporal significa mayor presión sobre las piernas, lo cual es una razón por lo que las embarazadas a menudo sufren de venas varicosas, mantén bajo tu peso, y es posible que tengas menos problemas con las venas abultadas.

No fumes: Según estudios realizados, hay una correlación entre el fumar y la incidencia de las venas varicosas. Los investigadores concluyen que el tabaquismo puede ser uno de los factores de riesgo para quienes padecen de venas varicosas.

Caminar: El permanecer varios periodos sentado o de pie puede causar problema en las piernas por lo que  la sangre tiende a acumularse. Por eso un poco de ejercicio durante el día, en particular caminar, a menudo puede prevenir esta acumulación.

No estés parado mucho tiempo: Generalmente sufren de várices las personas que permanecen de pie la mayor parte del día, sometiendo a las piernas a una presión sanguínea constante. Por este motivo, los carteros, los cajeros de bancos y agentes de seguridad se cuentan frecuentemente entre sus víctimas.

Prevenir las várices

Presta atención a las siguientes recomendaciones para evitar la aparición de las famosas “arañitas”

1.- A la hora de dormir, no apoyes una pierna sobre la otra.

2.- Realiza una dieta equilibrada.

3.- Realiza masajes manuales desde los pies hacia los muslos.

4.- Haz gimnasia.

5.- Consumir vitaminas A y C.

6.- Como ya se ha mencionado, no cruces las piernas ya que se corta el flujo natural de la circulación de la sangre, en todo caso cambia de posición si te cansas o crúzalas por pocos segundos.

No es aconsejable:

1.- No al sedentarismo. Es necesario practicar ejercicios.

2.- Ten mucho cuidado al escoger tus calzados, no utilices aquellos que son estrechos, puntiagudos y de taco alto.

3.- Consulta a tu médico el uso de anticonceptivos orales, ellos producen alteraciones hormonales.

4.- Cuidado con el pie plano.

5.- Controla tu peso para evitar sobrecarga inadecuada en los tobillos.

Para continuar: