otitisLa gran frecuencia de la otitis en los niños de pecho ha llamado la atención, no sólo de los médicos, sino incluso de los padres.

En efecto, ya es sabido que muchas veces cuando la madre lleva al niño al médico porque presenta diarreas o vómitos, el médico le encuentra una otitis que es la causa de aquellos trastornos digestivos.

¿Por qué la otitis está frecuente en el niño de pecho?
La respuesta que se da corrientemente es la siguiente:

En el niño pequeño, el conducto que pone en comunicación el oído con las fosas nasales (conducto llamado trompa de Eustaquio) es más ancho y corto que en el adulto, por lo cual deja pasar fácilmente los microbios de los resfriados de la nariz hacia el oído.

También la posición normal de los lactantes en las cunas, es decir acostado boca arriba, facilita el que las secreciones de la nariz vayan hacia el oído por su propio peso, a través del mencionado conducto.

Pero existe un factor mucho más importante que los mencionados. Este factor son las malas defensas del niño, que lo predisponen a padecer resfriados y a que éstos se propaguen al oído.

Reconocer la otitis

¿Cómo conocer la otitis? No es fácil en el niño de pecho, porque no explica sus molestias.





Puede sospecharse la enfermedad si el niño llora y cara expresa dolor, si mueve nerviosamente la cabeza frotándola contra la almohada y, sobre todo, si al apretar ligeramente la parte anterior de su oreja, por delante del conducto del oído, o el hueso que hay detrás de la oreja, aparta inmediatamente la cabeza y llora, lo que es señal de que le duele al apretar.

Pero el diagnóstico seguro sólo lo puede hacer el médico, al examinar con espejito especial el tímpano del niño.

Así como en una persona mayor la inflamación del oído no suele dar otros síntomas que los delos órganos afectados, el niño de pecho, las infecciones repercuten  casi siempre sobre la digestión. Y así la otitis es una causa muy frecuente de vómitos y diarreas, que casi siempre son los trastornos que inducen a la madre a llamar al médico.

En niños muy pequeños tales trastornos pueden fácilmente conducir a la deshidratación (pérdida de agua), trastorno grave y que requiere un tratamiento inmediato.

Tratamiento: siendo la otitis una enfermedad importante por sus peligros ya señalados, es indispensable la asistencia del médico.

Las compresas calientes o, mejor, alternas sobre la región del oído enfermo son beneficiosas. Igualmente los baños de vapor de pecho y cabeza. Nuestro baño vital de corta duración y repetido varias veces al día aumenta, aunque, por ser su acción más lenta, tiene más utilidad en la prevención que en el tratamiento de la otitis.








Al mismo tiempo deberá tratarse el trastorno digestivo que frecuencia acompaña a la otitis, vigilando y combatiendo sobre todo el peligro de la deshidratación.

El médico indicará la necesidad de administrar algún antibiótico para ayudar a las defensas del niño a vencer la infección.

La punción del tímpano y aspiración de las secreciones infectadas y acumuladas en la cavidad del oído medio es muy útil y alivia mucho las molestias del niño. Por lo demás es un tratamiento inofensivo.

Si la enfermedad se trata a tiempo y debidamente, pocas veces habrá que recurrir a la operación de los huesos vecinos al oído (anterotomía).

Para la tranquilidad de dichas madres convienes que repitamos una vez más que los niños criados según las normas de la medicina natural, no suelen resfriarse y, en caso de que por algún enfriamiento intenso o por un contagio repetido, se resfríen, la infección no suele pasarles al oído.

Instituto Vitalblogsvidaotitis,otitis en niñosLa gran frecuencia de la otitis en los niños de pecho ha llamado la atención, no sólo de los médicos, sino incluso de los padres. En efecto, ya es sabido que muchas veces cuando la madre lleva al niño al médico porque presenta diarreas o vómitos, el médico le encuentra...La vida en riqueza espiritual y material.