Lifting facial, palabra muy usada en este siglo en todo lo que signifique conservación y reconstrucción de cada una de las partes del cuerpo y del rostro. Tu puedes detener el paso del tiempo.

Lifting facial es un procedimiento quirúrgico, que técnicamente se denomina Ritidoplastia y tiene la finalidad de mejorar los signos visibles que deja el paso del tiempo en el rostro y cuello. Esos signos por lo general están ubicados en:

La caída de la parte media del rostro.
La formación de arrugas debajo del párpado inferior o entre la boca y la nariz.
La acumulación  de grasa u ocurrir desplazamientos de ella en el mentón y la papada.

Todo esto contribuye a que su rostro se vea cansado y refleje las imperfecciones originadas por la edad que tiene como consecuencia la pérdida de tonicidad muscular. Es como detener el paso del tiempo.

La ritidoplastia se emplea para dar una apariencia más joven y descansada al mejorar la textura y la tonicidad de la piel, aunque no cambia la fisonomía esencial.

Recomendaciones para el lifting facial

El procedimiento se puede combinar con otras técnicas. Como el estiramiento de la frente o la cirugía de párpados. Para este tipo de cirugías, así como todas las demás es recomendable que:

Los pacientes sean adultos, pues en esa etapa ya termino el desarrollo de crecimiento del ser humano.





Que no tengan alguna enfermedad que podría poner en peligro su vida o poner trabas en la cicatrización.

Los pacientes no deben ser fumadores y su actitud debe ser positiva.
La cirugía repone y tensa los músculos y el tejido facial, reduce el exceso de piel caída y grasa de la cara, mejillas y cuello.

Cirugía facial

Antes de realizarse un lifting facial es decir una cirugía facial, es conveniente que el paciente se prepare previamente a ser intervenido, sobre todo en lo referente a riesgos quirúrgicos, luego de ello estar listo para ingresar al quirófano.

Cuando ya se inicie la cirugía, el médico deberá marcar las zonas, donde se efectuarán las incisiones, luego es necesario tomar fotografías que se usarán para poder ver los resultados de la cirugía.

Seguidamente se podrá anestesiar o sedar al paciente.

Las líneas de incisión se efectúan generalmente en la zona de nacimiento del pelo, las sienes y alrededor de la oreja, hasta el cuero cabelludo inferior.

Luego de la incisión será posible redistribuir o quitar el excedente de grasa en las mejillas y el cuello. También se repondrán los tejidos subyacentes, simultáneamente se removerá el exceso de piel.








Tal vez  se debe hacer  una segunda incisión debajo del mentón para mejorar el área del cuello. Al terminar esta etapa, se cerrarán las incisiones con suturas o adhesivos para piel.

Otra alternativa, en la que se usan incisiones más pequeñas en las sienes, los párpados inferiores o debajo del labio superior.

Es posible usar un endoscopio para ayudar a re posicionar los tejidos y músculos del rostro. Al mismo tiempo que se realiza esta operación, es posible que se realicen otras para mejorar la tonicidad y la calidad de la piel.

Conforme pase el tiempo, las líneas de incisión se reducirán a pesar de que tal vez no desaparezcan nunca. Existen otros tratamientos que tienen los mismos fines que la ritidoplastia, pero ninguna tiene efectos tan importantes como ésta. Detener el paso del tiempo, al menos, parcialmente, es posible.

Entre estas opciones encontramos los rellenos, las sesiones de radiofrecuencia o el resurfacing láser.

Cuando se finalice la cirugía, se colocarán vendajes en la zona tratada con la finalidad de evitar la aparición de hematomas y reducir la hinchazón.

Estos síntomas son completamente normales a los mismos se le sumará el entumecimiento de la zona y la sensación de molestia; todos los síntomas sin excepción serán serán tratados con medicamente.

La paciente debe tener siempre la cabeza en alto para evitar la congestion y deberá concurrir a sesiones de curación durante el proceso de cicatrización al tiempo que la inflamación desaparece y las líneas de incisión disminuyen. También, deberá usar  protección solar hasta que las incisiones cicatricen completamente y tendrá que seguir las indicaciones de su médico.

Los riesgos asociados incluyen infecciones, sangrado, hematomas, pérdida de cabello en las zonas de incisión, asimetría facial, daños a los nervios, entumecimientos y los riesgos de utilizar anestesia.

La cirugía tiene resultados casi inmediatos y perennes aunque se debe tener en cuenta que el paso del tiempo es inexorable.

Es recomendable que lleve una vida saludable y emplee protección solar para mantener su piel joven y cuidada y así podrá disfrutar de los resultados finales por más tiempo, los mismos que se verán a los seis meses de ejecutad la operación.