leucorrea
Controla los cambios que puede haber en el flujo vaginal.

La leucorrea es un oscurecimiento vaginal que puede ocurrir a cualquier edad. Observa siempre el flujo vaginal.

Afecta a casi a todas las mujeres durante algún determinado tiempo de su vida, y es una manifestación de alguna alteración local o sistémica, pero no es una enfermedad.

Generalmente obedece a una infección del tracto genital inferior, pero puede deberse a inflamaciones en otras áreas, estimulación o depleción estrogénica, alteraciones en otras áreas o tumores.

La presencia de moco vaginal en pequeña cantidad es una manifestación normal, pero si aparecen manchas en la ropa o síntomas locales molestos, el escurrimiento debe ser considerado como anormal.

Las infecciones genitales, los cuerpos extraños, las sustancias químicas (por ejemplo duchas irritantes o contraceptivos) y la irradiación leucorrea. Las infestaciones, de protozoarios, especialmente por Trichomonas, son responsables de más de una tercera parte de los casos.

Inclusive, debido a la moda y la ropa interior que tiene mayor contacto con las partes íntimas, es otra de las causas a tener en cuenta. La moda no debe afectar la salud y no debes usar prendas que tengan contacto directo con el ano y los labios vaginales, como por ejemplo los modelos tipo “hilo dental”.

La infección con Candida es una causa frecuente, particularmente en las mujeres diabéticas y en las mujeres embarazadas.

También obedece a menudo a infecciones por Hemophilusvaginalis y a infecciones venéreas, como la gonorrea. En cambio el Mycobacterium tuberculosis es un agente causal raro. En las niñas la leucorrea puede motivarse ocasionalmente por el Oxyuris.

Moco, flujo vaginal, cervical

La producción de moco cervical o cervix, que se debe fundamentalmente a la estimulación estrógenica, es la fuente principal del fluido vaginal normal. La mucosa vaginal carece de glándulas y por tanto no es secretora.





Sin embargo, los estrógenos mantienen al epitelio escamoso estratificado, levemente húmedo y producen en su descamación, aun cuando estén ausentes el útero y el cérvix. La estimulación de la progesterona, consecutiva a la activación estrógenica, aumenta el contenido glicogéncio de las células exfoliadas.

El mantenimiento de la acidez vaginal depende fundamentalmente de los niveles altos de estrogénos y de la presencia de lactobacilos que utilizan el glicógeno para su metabolismo. Cualquier alteración en el equilibrio de estos factores predispone a la leucorrea.

Cuando los niveles de estrógenos y de progesterona son elementos, el tracto genital resiste a la infecciones.

Durante la niñez y en la postmenopausia, los niveles de estas hormonas se encuentran bajos o ausentes, y las delgadas superficies vulvar y vaginal resultan susceptibles a la invasión bacteriana. El hiperestrogenismo causa una producción elevada de moco cervical.

El exceso en la producción de moco ocurre también normalmente en la niña recién nacida y en la mujer durante la gestación y como resiltado de la estimulación sexual u otro tipo de excitación.

Patológicamente se presenta durante los ciclos menstruales anovulatorios, con tumores feminizantes del ovario, y después de una administración excesiva de estrógenos.








En orden de frecuencia, los sitios de origen de escurrimiento vaginal son el cérvix, la vagina, la vulva y el tracto genital superior.

Las laceraciones múltiples del cérvix permiten la infección de las glándulas, que provoca una producción exagerada de moco cervical alcalino. La leucorrea eleva el pH vaginal y, por lo mismo, promueve el desarrollo de patógenos vaginales.

La leucorrea ocasionada por infección de Trichonomasvaginalis, se presenta usualmente como una vaginitis difusa, caracterizada por un escurrimiento fluido, amarillo-verdoso, a veces espumoso y de olor fétido. Sobre la superficie vaginal y la portio cervical pueden observarse esparcidos numerosos puntos rojos que rara vez sangran.

La especie Candidaalbicans y sus congéneres patógenos son huéspedes naturales del intestino, y también se les encuentra en la piel. La contaminación vaginal a partir de estos sitios es común. El escurrimiento fluido vaginal ocasionado por infección de Candida puede tener un olor muy desagradable.

El flujo vaginal, asociado o no a prurito, puede acompañarse de sensación de hormigueo cuando la orina contamina a la vulva inflamada. La paciente puede sufrir irritación perineal, proctitis, vaginismo o dispareunia.

Tratamiento de la leucorrea

Las infecciones y las infestaciones se tratarán con drogas específicas. Cuando se presentan manifestaciones de hipersensibilidad medicamentosa, se debe suspender la droga y reiniciar el tratamiento con otra tan pronto como sea posible.

Leucorrea significa flujo blanco, pero, actualmente se aplica a todos los tipos de flujo vaginal en exceso.

El tratamiento no debe suspenderse durante la menstruación. Por ello es conveniente prescribir drogas cuya ruta de administración no obligue a interrumpir el tratamiento por el sangrado.

Para reducir la humedad, el prurito y el olor de la vulva, el médico hará uso de apósitos higiénicos del tipo que permite su inserción en la vagina. Las relaciones sexuales serán evitadas hasta haber conseguido la curación. Las infecciones por Candida y por Trichomonas requieren también tratamiento para el cónyuge.

Es común que las recaídas obedezcan a una reinfección; en tal caso, se repetirá el tratamiento de la pareja.

La aplicación de duchas vaginales( 2 cucharadas de vinagre por litro d eagua) de cuando en cuando, puede ser provechosa en el tratamiento de la leucorrea.

En casos severos, resistentes o recurrentes de infección vaginal por Trichomonas o Candida, es necesario tratar el cérvix aunque su apariencia sea normal, mediante una leve cauterización química o térmica. Así mismo, es esencial el examen cuidadoso de las vías urinarias y de los conductos de Bartholin y de Skene; estos sitios son con frecuencia focos de reinfección.

Te recomendamos: