Hay tantas cosas placenteras que podemos hacer cada día con nuestro cuerpo y lo mejor: haciéndolo aprendemos a conocerlo y a querernos más.

Por medio de la gimnasia podemos adquirir muchas destrezas y también saber cuales son las partes más delicadas y las más fuertes de nuestra personalidad. Es decir, no solo es ejercicio físico.

La experiencia de practicar los deportes y gimnasia nos ayuda hacer de nuestro cuerpo una base agradable y reconfortante.

Especialmente en esos días en que sentimos tensión física y psíquica por exceso de trabajo o estudio, o por escasez de dinero, problemas de pareja, dificultades con los hijos o con los padres, e inclusive con vecinos insoportables, para no hablar de conflictos laborales.

Es por esto que necesitas de los ejercicios para conservar las elasticidad, el buen funcionamiento de cada uno de tus órganos, la firmeza de los músculos y de la piel; puedes ofrecer una cuota de salud, puedes alimentarte bien, respetando bien el sueño nocturno, evitando las emociones perjudiciales, siendo afectuosa con los demás y haciendo ejercicios.

En otras palabras la gimnasia y los deportes son de los principales generadores de la felicidad corporal, mental y espiritual. El cuerpo así también puede ser feliz integralmente.

Los ejercicios físicos son, sobre todo, la oportunidad de ofrecerles al cuerpo el placer de moverse a gusto, de sentirse así mismo, de enfrentar un desafío y vencer.





Ese desafío pude ser fácil o difícil. El mismo cuerpo nos ofrecerá la respuesta. Dirá si puedo o no puedo correr más; si puedo o no puedo saltar más. O puedo ser más radical y decir: hoy no quiero que me exijas nada.

Para tener una excelente relación con el cuerpo, necesitamos aprender a escucharlo y a respetarlo. Si le llevamos la contraria, podemos lastimarlo, deprimirlo, entristecerlo, causarle daños que también nos afectarán emocionalmente.

Si lo complacemos en su gusto, nada será tan agradable como el despertar de cada mañana. La voz del cuerpo nos invitará a vivir cada día con un optimismo pleno y renovado.

Practicar gimnasia

Deporte  en el que se realizan secuencias de ejercicios físicos que requieren fuerza, flexibilidad y agilidad. Se lleva a cabo de manera competitiva o de manera recreativa.

Practicar gimnasia es importante y vital para la salud del ser humano, tonifica los músculos y fortalece el cuerpo.

Recuerda que tu organismo es muy particular. Por esta razón, al decidir por practicar determinado tipo de gimnasia, es conveniente que sepas cuales son los resultados que vas a obtener. No es necesario que tú te  arriesgues en las prácticas de disciplinas deportivas para las cuales tu cuerpo no está preparado.

Tanto si tú ya practicas gimnasia como si vas a iniciarte, coméntalo a tu médico.








El médico te hará exámenes para establecer, como por ejemplo, si practicar deportes  de velocidad te conviene o no.

Asimismo te hará recomendaciones para no forzar en exceso el rendimiento del corazón, para evitar daños a tu piel.

Los ejercicios para desarrollar fuerza son los deportes como la natación, el lanzamiento de pesos y la acrobacia. Ese es el mérito que tienen deportes, la finalidad principal es el fortalecimiento muscular.

Usualmente no es una meta conseguir unos músculos como los que muestran los avisos de publicidad de los gimnasios, pero el mundo moderno ha reducido las barreras entre hombres y mujeres, del tal modo que no es extraño, ante los ojos de nadie, que las mujeres también se preocupen por tener una musculatura firme.

Objetivos de los deportes

El objetivo de algunas disciplinas atléticas deportivas es lograr unos músculos que respondan bien cuando se trata de recorrer gran rapidez una distancia corta. De eso se tratan los deportes como el basquetbol, el fútbol y el voleibol. La elevada respuesta instantánea constituye la esencia de éstos.

Montar en bicicleta, caminar o trotar en distancias largas, así, como la natación y las danzas, fortalecen la actividad cardiaca del sistema circulatorio.

Muchos deportes estimulan esta clase de destrezas. Se busca que los músculos se vuelvan más flexibles y que la rapidez de la coordinación entre el cerebro y el resto del cuerpo sea mayor. Esto se logra, por ejemplo, practicando tenis de mesa, la esgrima y la garrocha.

Viene a ser una consecuencia de prácticamente todos los tipos de deporte y gimnasia. Cualquier ejercicio gimnástico tiene beneficios para actuar ágilmente en las actividades de la vida diaria.

Dedícate con regularidad a la práctica deportiva y ganarás una envidiable capacidad en tus reflejos, te volverás mentalmente más dinámica y conseguirá mayores niveles de eficiencias  en su trabajo o estudio.

No excedas en las exigencias a tu cuerpo. Por ejemplo, si haces largo tiempo no practicas atletismo, no te propongas a recorrer diez kilómetros el primer día. Puedes empezar con uno, luego dos, o tres. Así le das a tu cuerpo la oportunidad de ir desarrollando la potencia suficiente para alcanzar cada vez mayor resistencia.

Recuerda que cualquier ejercicio que practiques, lo más importante es que tú sientas placer y satisfacción al hacerlo; no lleves acabo ejercicios que te causen dolores molestos. Éste podría reaccionar indisponiéndose a cualquier ejercicio durante los siguientes quince días.

Es conveniente que te fijes metas por cumplir. Por ejemplo, hacer cinco kilómetros en veinte minutos, o tocarte la punta de los pies con la punta de los dedos de las manos sin doblar las rodillas.

Estas son metas perfectamente realizables y seguro que tú puedes lograrlas cada día de tu tiempo laboral.

Esta idea constituye una norma general de la vida de una mujer feliz. Y es aún más cierta en el caso de la gimnasia y los deportes. Sólo las cosas que se hacen con buena voluntad producen buenos resultados.

Aquí está una parte del secreto del éxito en el logro de tus metas al ejercitar tu cuerpo. Por ejemplo, si te gustan los aeróbicos, pues dedícate a ellos, los resultados serán los mejores del mundo. Cumpliendo solamente una jornada de gimnasia, deporte cada tres meses no vas a conseguir ningún milagro.

La perseverancia es uno de los secretos para lograr el éxito en tus actividades físico atletas. Deberías fijarte como meta ir al gimnasio, o trotar, o a jugar basketball, etc.

Mínimo dos veces por semana. Claro que si lo haces una vez, dos días, obtendrás mayores satisfacciones en tu cuerpo y en tu mente.

Salir con tus padres, hermanos, o hijos te va resultar muy estimulante en tus prácticas atléticas. El mismo resultado puedes obtener si compartes esos momentos de diversión con otras personas, ya sea con tus vecinos, o amistades de tu casa. No practiques los mismos ejercicios, ni acudas a los mismos lugares.

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