La apendicitis es uno de los males más comunes en toda la historia de la humanidad, mira sus síntomas, causas y tratamientos.

La apendicitis no tiene tratamiento tradicional. Cuando el apéndice que es la porción donde se inicia el intestino grueso y que está  ubicado en el ciego, se inflama se origina un apendicitis aguda.

La apendicitis ocurre a cualquier edad, aunque con mayor frecuencia se presenta entre las personas de 20 y 30 años, en el que con excepción de las hernias estranguladas, es la causa más común de dolor abdominal intenso y súbito y de cirugía abdominal de urgencias en muchos países.

Se da también con más incidencia entre escolares y preescolares con predisposición en los varones y por genética.

A pesar de la modernidad y el uso de las últimas técnicas medicas, la apendicitis se diagnostica en forma errada en un 15% de los casos y no se ha notado una disminución en la tasa de ruptura de un apéndice inflamado desde la década pasada.

Según los datos epidemiológicos está demostrado que la diverticulitis y los pólipos adenomatosis no eran frecuentes en comunidades  libres de apendicitis y que la aparición del cáncer de colon era muy raro en esas poblaciones. Pero si se ha visto casos de apendicitis en pacientes con cáncer de colon y de recto.

Causas de la apendicitis

La principal hipótesis de la fisiopatología de la apendicitis, se basa en evidencias prácticas, en las que se describe como una primera causa el taponamiento de la luz del apéndice por una hiperplasia linfoidea. La segunda causa es el taponamiento del apéndice por un apendicolito.

Las infecciones Áscaris lumbricoides, Enterobius vermicularis o larva de Taenia pueden también ocluir la luz del apéndice. La presencia de semillas es muy rara, sin embargo cabe indicar que estas  causan una obstrucción con aumento de la presión por la producción de mucosidad propia del órgano. Excepcionalmente ocurre una obstrucción del apéndice por causa de un tumor.





El aumento gradual de la presión intra apendicular va ocluyendo la luz del órgano y por coerción externa se tiene la secuela de una trombosis y oclusión primero los capilares linfáticos, después los venosos y finalmente los arteriales, llevando a una isquemia que evoluciona a gangrena, necrosis y posteriormente a perforación.

La perforación conduce a una peritonitis y esta aumenta el riesgo de mortalidad del paciente.

Cuando las bacterias intestinales se escapan a  través de las paredes del apéndice, se genera pus dentro y alrededor del apéndice. El  corolario  de una ruptura de este tipo es una peritonitis, que puede originar una sepsia infecciosa así como una disfunción orgánica múltiple y, eventualmente la muerte.

Entre los agentes que ocasionan el bloqueo del apéndice se hallan cuerpos extraños, trauma físico, gusanos intestinales y linfadenitis.

El bloqueo por acumulación de heces, llamado fecaloma, ha generado gran interés entre los investigadores como agente etiológico de la apendicitis. La incidencia de fecalomas es mayor en países desarrollados que en países en vías desarrollo, frecuentemente asociado a las apendicitis complicadas.

Los apendicolitos y fecalomas surgen en el apéndice debido posiblemente a una retención fecal en el colon derecho o una prolongación en el tiempo del tránsito fecal por esa región.

Se dice que la estasis o parálisis total del flujo fecal podría ser una causa de apendicitis, pues se ha demostrado que los pacientes con apendicitis aguda tienen un menor número de movimientos intestinales por semana en comparación con las personas sin este problema.








Debido a la variedad de causas que sugieren una apendicitis el paciente puede presentar también diversa sintomatología como los puntos de Lanz, Morris y Lecene, mediante los cuales el paciente puede presentar náuseas, vómitos, taquicardia, en especial si se acompaña de fiebre entre 37,5 y 38 °C y anorexia.

Síntomas de la apendicitis

La apendicitis es una enfermedad que suele aparecer súbitamente súbita sin signo o síntoma que haga preverla.

Los síntomas de la apendicitis varían y es difícil diagnosticarla en niños pequeños, ancianos y mujeres en edad fértil.

El primer síntoma a menudo es el dolor intenso alrededor del ombligo Este dolor inicialmente puede ser leve, volviéndose  más agudo y grave. Probablemente se presente inapetencia, náuseas, vómitos y fiebre baja.

A medida que se acrecienta la inflamación en el apéndice, el dolor se desplaza a la parte inferior derecha del abdomen y se concentra directamente sobre el apéndice en un lugar llamado el punto de McBurney. Esto ocurre con mayor frecuencia de 12 a 14 horas después del comienzo de la enfermedad.

Si el apéndice se rompe, puedes tener menos dolor por un corto tiempo y tal vez hasta logres sentirte mejor. Pero una vez que se infecta e inflama el revestimiento de la cavidad abdominal el dolor empeora y tu estado se agrava.

El dolor puede empeorar al caminar o toser y es posible que prefieras quedarte quieto debido a que los movimientos súbitos te causan dolor.

Los síntomas tardíos abarcan:

  • Escalofríos
  • Estreñimiento
  • Diarrea
  • Fiebre
  • Inapetencia
  • Náuseas
  • Temblores
  • Vómitos

Tratamiento de la apendicitis

Una vez diagnosticada la apendicitis aguda debe ser inmediatamente tratada, con un tratamiento médico quirúrgico. El manejo médico se hace con hidratación del paciente; aplicación de antibióticos apropiados como la cefuroxima o el metronidazol y analgésicos.

La intervención quirúrgica se conoce con el nombre de apendicetomía y consiste en hacer una incisión en la fosa ilíaca derecha o laparotomía de acuerdo a la gravedad del paciente y extirpar el apéndice afectado, igualmente se debe drenar el líquido infectado, y lavar la cavidad con solución salina.

No se ha demostrado que la irrigación de la cavidad abdominal con antibióticos sea ventajosa durante o después de la apendicetomía. Tampoco es usual la colocación de drenajes durante la operación.
Es importante alertar que si la apendicitis no se atiende a tiempo puede perforarse el apéndice y ocasionar peritonitis.

La peritonititis puede generar la muerte del paciente por una complicación llamada septicemia, por esta razón es elemental llamar al médico en cuanto se presente cualquier tipo de dolor abdominal agudo intempestivo que dure más de 6 horas lo que sería un indicativo de posible de apendicitis.

Cuanto más temprano sea el diagnóstico, existe más  probabilidades de recibir una atención médica adecuada, un mejor pronóstico, menores molestias y un periodo de convalecencia más corto.

En concordancia con la evaluaciones y experiencias. Se ha determinado que la laparoscopia es más ventajosa, en especial en la prevención de infecciones posoperatorias, aunque la incidencia de abscesos intraabdominales sea mayor.

La laparoscopia tal vez sea ventajosa para un subgrupo de pacientes que son; obesos, del sexo femenino y atletas.

Es debatible el hecho de que la apendectomía de emergencia en menos de 6 horas de hospitalización reduce o no el riesgo de perforaciones o complicaciones en comparación con la apendectomía de urgencia, que espera más de 6 horas.

En un estudio, no se encontró diferencias significativas en la cantidad de perforaciones en los dos grupos estudiados. Igualmente, no se observaron diferencias en la aparición de otras complicaciones, como los abscesos hepáticos.

Por lo general los pacientes con apendicitis se recuperan fácilmente después del tratamiento quirúrgico, es posible que puedan ocurrir complicaciones si hay demora en el tratamiento. Aunque claro la recuperación depende de:

La edad.
Condición de salud del paciente.
Calidad de alimentación.
Otras circunstancias, como las complicaciones y el consumo de licor, tabaco, etc.

Generalmente, un paciente a quien se le ha practicado una apendectomía tarda en recuperarse aproximadamente entre 10 y 28 días y en niños aproximadamente de 10 años, puede tardar hasta 3 semanas.

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