Estrategias de persuadir y seducir exitosamente.
Persuadir es convencer a alguien de que está haciendo lo correcto. Seducir implica mover el deseo, más no el convencimiento.
Cuando seducir y cuando persuadir. Esto es algo que debemos saber utilizar el momento correcto.
La publicidad subliminal utiliza ambos conceptos, dependiendo del producto. En la vida práctica la seducción es algo más innato, como una especie de sex apple que pueden tener o no las personas.
Sin embargo, el sex apple se puede incrementar con la vestimenta, el peinado, joyas, perfumes y muchas cosas adicionales.Pero el arte de la sugestión es diferente, a las personas se les programa por diversos métodos para que hagan la voluntad de otro, o simplemente para que adquiera conductas respecto a intereses externos o comunes. El hipnotismo o la programacion mental son algunos de sus métodos.
Tanto el seducir, como la sugestión, son factores de éxito. Pueden ser parte de las estrategias que debemos desarrollar para el éxito en la vida.
Si deseas completar el circuito puedes aprender también el arte de la persuación. Ser persuasivo puede ser un don, pero también se puede aprender.
Una de las formas de persuadir es hacer creer a las demás personas que las ideas partieron de ellas. Cómo por ejemplo decirles: “hace unos días tu dijiste que”. No expresar que “lo que será mejor es”, sino “¿Les parece que puede dar mejores resultados…?
Así, parecerá que las ideas vienen de ellos, pero realmente nosotros se las estamos poniendo. Las personas persuasivas no tienen necesariamente que ser directas.
Otra forma es exponer los pros y los contras de las diferentes posiciones y, hacer saber entre los pros, lo que nosotros deseamos que se realice o convenir.
Insinuando que la mejor opción es decidir por las ventajas. Que las decisiones sean deducidas por los otros, pero encaminándolas a nuestro favor. Tan sólo usando el criterio para exponer lo necesario, se puede lograr que los otros se persuadan de nuestras metas.
Para exponer, es necesario saber cual es el objetivo de nuestra exposición y allí dirigir nuestros esfuerzos y lo que nos pueda convenir. Ser persuasivo por medio de la exposición y la retórica tiene sus técnicas efectivas.
Por último, se puede utilizar la forma de interrogación. ¿Porqué tenemos que ser expectantes de los deportes por televisión si nosotros podemos ser los protagonistas?. ¿Nos vamos a quedar pasivos viendo como se destruye al mundo?.
Entonces, al interrogar, se busca la respuesta en los demás, pero ya lo hemos pre concebido de dicha manera.
La sugestión, seducción y persuación, pueden jugar a nuestro favor. Si ello ocurre de dicha manera. ¿Existe la posibilidad de que nos vaya mal?.
¿Si otros los han logrado, que te impide lograrlo también a ti?.
Estas preguntas son parte de la persuación. Tu puedes lograrlo, la vida Ok espera por ti.
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