Son dolores intensos súbitos y difíciles de aliviar. Aunque aparecen venir de la nada, los calambres no son tan misteriosos.

A cada minuto los músculos se expanden y contraen ayudándole a realizar las actividades rutinarias como sentarse, pararse, caminar o realizar otras actividades.

Los calambres se producen cuando ante un sobreuso de los músculos estos se vuelven tercos como un doberman provoca una dolorosa contracción rehusando relajarse.

Generalmente, se produce cuando la persona se mantiene en una misma posición o realiza mayor esfuerzo que el de costumbre. Pero los calambres no siempre se producen cuando están estirados los músculos. Recuerda que una pequeña flexión puede dar lugar a espasmos.

Los calambres suelen manifestarse en:

Los pies.

Pantorrillas.

Cuello.

Existe una forma de salir de cualquier endurecimiento. La mayoría de los calambres puede ser rápidamente detenidos con una simple combinación de estiramiento (para alargar los músculos que han acortado) y masajes (para ablandar la dureza y promover el flujo sanguíneo otra vez).

Hay que recordar que todos estos movimientos deben hacerse lenta y progresivamente. Además según el lugar que se sienta el calambre serán los masajes y movimientos los aliados para calmar ésta contracción dolorosa.

Calambres en los pies

Los dedos de los pies pueden acalambrarse en dos posiciones diferentes. Si los dedos se doblan hacia abajo, siéntate en el piso y cruza las piernas de modo que el pie acalambrado descanse sobre la rodilla opuesta. Toma el pie con los dedos de la mano sobre los dedos de los pies y el pulgar sobre el tenar o bola del pie.





Con el pulgar, frótate suavemente el pie, desde el tenar de los dedos avanzando hacia estos y jalándolos suavemente desde su base antes de reemprender el regreso hacia el tobillo.

Si los dedos están rectos, lo primero que tienes que hacer es cruzar las piernas y poner su dedo pulgar bajo los dedos de los pies, como en la técnica anterior.

Luego usa la mano para doblar las manos de los pies hacia abajo en una posición ondeada.

Calambres en las pantorrillas

Párate con las palmas contra la pared a la altura del hombro. Pon el pie de tu pierna buena a unos 30 ó 40 centímetros de la pared, con el pie de la pierna acalambrada a unos 15 centímetros detrás de la primera.

Manteniendo ambos pies asentados de plano sobre el piso, inclínate hacia delante, con la pierna de atrás recta mientras dobla la pierna frontal. Resiste por 20 ó 30 segundos. Repite dos o tres veces hasta que el calambre se disipe.

Luego masajea el músculo de la pantorrilla suavemente, presionando firme contra el músculo anudado.

Calambres en el cuello

Este calambre es el más difícil por ser muy doloroso, pero no es imposible aliviarlo.

Como primer paso para apaciguar un espasmo del cuello, échate de espalda, ayudará a aflojar la tensión de los músculos. Luego rota la cabeza lenta y suavemente de un lado a otro, de 8 a 10 veces. En el siguiente paso, envuelve un poco de hielo en una toalla y aplícate en el  área del dolor.








Resiste por unos 20 minutos. Una vez que hayas vuelto a pararte o sentarte manten la cabeza recta. Recuerda que si la mueve hacia delante, estará poniendo un esfuerzo extra en los músculos y tendones. Un masaje suave también puede ser de ayuda. Si el malestar persiste, usa el paquete de hielo otra vez, pero espera uno o dos horas entre una aplicación y otra.ç

Evitar calambres musculares

La mejor de evitar los calambres es estirando los músculos con regularidad. Al alargados, se vuelven menos proclives a agarrotarse. Los mejores momentos para estirarlos: antes y después en especial esto en segundo después del ejercicio previo a meterse a la cama.

Estirar los músculos antes de acostarse es en extremo importante, sobre todo si sufre de molestosos calambres nocturnos.

El agua es esencial para ayudar a los músculos a funcionar bien. Incluso si no estás en realidad deshidratado, el nivel de agua de tu cuerpo podría estar bajo.

La recomendación es consumir de seis a ocho vasos de agua al día, pero puede darse el caso en que necesites el doble de ese volumen, particularmente en el calor y durante el ejercicio.

Si tomas medicamentos en los últimos meses y si los calambres son recurrentes debes dar lugar a una visita a tu médico.

Es necesario un apropiado equilibrio de dos minerales: potasio y sodio.

Los diuréticos prescritos para bajar la presión pueden ser los grandes causantes de la baja de potasio en los músculos.

Por suerte existen medicamentos que no reducen el potasio.

Bebe algo de jugo. Cuando se ejercita por largos períodos, especialmente en agua tibia, se puede expeler en el sudor electrolitos (como potasio y sodio). Si eres proclive a los calambres, bebe algunos líquidos para deportistas que contienen carbohidratos, electrodos, y por supuesto agua.

Esta es una forma sencilla de evitar los nudos musculares.

Las papa fritas pueden brindar el sodio suficiente para el organismo y el potasio puedes también encontrarlo en los plátanos y albaricoques secos.

Por otro lado no uses la ropa apretada porque podría ser causante de los calambres.