En el mundo existen  muchas marcas de bicicletas, unas  son conocidas porque son fabricadas en países como Estados Unidos, Japón, etc.

Hay una bicicleta que se fabrica en un país europeo llamado Holanda  y que su comercialización no está difundida en todo el mundo, pero no por ello deja de ser una máquina fabulosa  que te da seguridad y comodidad, algo que se debe exigir en todo artefacto que se compre.

Características de la bicicleta holandesa

La bicicleta holandesa en buena cuenta es un medio de transporte ecológico fabricado  para ser utilizado todos los días.

Se auxilia  de una ergonomía inapelable para que el pedaleo cotidiano se convierta en un real y verdadero placer , sobre todo con el respaldo de comodidad y bienestar.

Esta bicicleta ofrece una posición confortable para la espalda en relación a una bicicleta de carreras o de montaña, la posición inclinada hacia delante otorga una valiosa  ganancia aerodinámica a partir de los 30km/h.

En contraposición, para mirar la carretera hay que levantar la cabeza, en perjuicio de las cervicales, al mismo tiempo que el peso del cuerpo, que se inclina hacia delante, maltrata los hombros.





La posición de pedaleo erguida de la bicicleta holandesa tradicional permite conservar la curvatura natural de la columna vertebral y aliviar la espalda.

Fabricación de la bicicleta holandesa

Para que las vibraciones de la bicicleta resientan la espalda, el cuadro tradicional de la bicicleta holandesa está hecho con acero, un material flexible que recupera su forma tras una deformación, las ruedas de 28 pulgadas,  más grandes que las de 26 pulgadas, calan mejor las irregularidades de la calzada y el sillín de cuero tiene suspensión.

En las bicicletas holandesas de última generación, el aluminio o el scandium logran  reducir el peso, a pesar que aportan  mayor rigidez que se compensara  con suspensiones, que podría ser en la  horquilla o el sillín.

Para lograr  una buena posición  de pedaleo, es cardinal  elegir un cuadro de tu talla. Las bicicletas holandesas se encuentran disponibles en varias tallas de cuadro.








La bicicleta holandesa  en los últimos años  es participante de un progreso importante, con la llegada de las bombillas halógenas y de las luces de leds de bajo consumo energético.

Las células fotoeléctricas logran  la puesta en marcha automática de las luces. Progresivamente, el suministro por dinamo a la rueda ha dejado paso a una dinamo integrado en el buje delantero, con más potencia y bastante silencioso.

En los prototipos  de gama alta, un condensador accede a mantener las luces encendidas por minutos cuando la maquina esta parada, así permanece  visible incluso cuando la bicicleta se encuentre parada.

Las  llantas de las bicicletas holandesas acceden a que de noche  la bicicleta sea vista desde muy lejos por los coches por lo tanto es un medio fiable todo el día, además son reforzados para prevenir el riesgo de pinchazo.

Es muy útil  para ir al trabajo o llevar a los niños al colegio todos los días de la semana, la bicicleta holandesa  es  fiable y no necesita más  que unas revisiones espaciadas en el taller de bicicletas ya que una bicicleta con desviador, frenos en V y tubulares da excelentes  prestaciones, pero exige un mantenimiento adecuado. La bicicleta holandesa utiliza  soluciones radicales, evitando las visitas a los talleres.

En una bicicleta holandesa los frenos de  la llanta son reemplazados por frenos integrados en el buje, al abrigo de la intemperie; las zapatas de freno son en la práctica eternos.

La cadena fina para desviadores es trocada  por una cadena ancha, robusta, regulable en tensión, que no se sale. El contrapedal evita el uso de cables aunque también es posible, disponer de manetas en el manillar para accionar los frenos delantero y trasero

En suma los artesanos holandeses que montan la bicicleta, lo hacen con los máximos estándares de calidad desde 1881. Teniendo en cuenta el:

  • Transporte de los niños.
  • Los portaequipajes de las bicicletas holandesas son de acero de gran diámetro o de robusto aluminio para soportar el peso de un niño.
  • Para las familias numerosas o los repartidores, las bicicletas y triciclos de carga y transporte,  se les dota de un gran cajón de madera delantero, ofrecen una solución muy práctica en ciudad.

Las bicicletas holandesas tienen un circuito integrado antirrobo de arco con una llave y una palanca. Se gira la llave, se baja la palanca y un arco se desliza entre los radios de la rueda trasera.  Basta con 3 segundos.

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