La ansiedad puede ser tu peor enemigo, contrólala.

¡Qué ansiedad!,¡Qué angustia!. Es el decir común de la gente cuando tiene o presiente algún peligro inminente.

Lo peor que puede pasar en diversas etapas de la vida es tener ansiedad. Que muchas veces equivale a intranquilidad.

La ansiedad viene del latín anxietas, angustia, aflicción. Es una réplica emocional o conjunto de respuestas que abarcan factores: subjetivos o cognitivos de carácter displacentero, aspectos corporales o fisiológicos determinados en un alto grado de activación del sistema periférico, surge en esta una emoción humana que se llama ansiedad.

La ansiedad puede ser positiva o negativa, que puede llevar a la realización o a la pérdida del control personal.

Será positiva si la haces conciente, si logras descubrir la raíz del problema. Si te dejas arrastrar por ella, será negativa e inconciente.

Síntomas de ansiedad

La sintomatología más característica de una situación de ansiedad suelen ser:

Palpitaciones (taquicardia, taquipnea, midriasis).

Dificultad para respirar, sensación de ahogo.

Presión en el pecho, mareos.

Dolores musculares, rigidez y debilidad muscular.





Dormir mal, insomnio, inquietud motora, dificultades para la comunicación, pensamientos negativos y obsesivos, etc.

Irritabilidad, continua preocupación.

Cansancio y falta de concentración, sensación de pérdida de control o del conocimiento.

Dolores abdominales y de cabeza.

Temblores en las extremidades.

Transpiración, sudoración.

La ansiedad se puede manifestar de tres formas diferentes: a través de síntomas fisiológicos, cognitivos y conductuales. Éstos hacen referencia a tres niveles distintos, los cuales pueden influirse unos en otros, es decir los síntomas cognitivos pueden exacerbar los síntomas fisiológicos y éstos a su vez disparar los síntomas conductuales.

Cabe notar que algunos síntomas de la ansiedad suelen parecerse a los de padecimientos no mentales, tales como la arritmia cardíaca o la hipoglucemia.

Es recomendable someter a los pacientes a una evaluación médica completa, para descartar síntomas.

La ansiedad a veces logra generar un trastorno de pánico, mediante el cual la persona siente que va a desmayarse, fallecer o sufrir algún otro percance fisiológico.

No es raro que las personas con este trastorno acudan constantemente a urgencias de hospitales y clínicas.

Tratamiento de la ansiedad

El tratamiento y terapias se realizan pensando en que realmente son efectivas para las personas que padecen de ansiedad y pánico. Entre estos tenemos a:

La ansiedad también te puede llevar a comer demás.
La ansiedad también te puede llevar a comer demás.









Fármacos ansiolíticos.- Estos deben ser prescritos  por un psicólogo calificado. La terapia necesariamente debe contener técnicas de exposición graduada (EPR o exposición y prevención de respuesta), confrontación y cambio de creencias negativas o incorrectas, transformación de pensamientos negativos, reducción de estrés, técnicas de relajación y respiración, cambios en la alimentación: evitando el café, chocolate, azúcar, tabaco, alcohol y otras sustancias.

Hipnosis y auto hipnosis.- Acceden a niveles de relajación muscular y mental muy difíciles, las condiciones incompatibles con la ansiedad, y la práctica de la auto hipnosis determinan que esta obtención no dependa de un terapeuta ni de otros factores, por lo que se usa solo en los niveles moderados de ansiedad y para controlar ataques de pánico y otras expresiones de la ansiedad, incluidas las físicas.

Tipos de ansiedad

Los síntomas de ansiedad son muy diversos y tal vez los más comunes consistan en hiperactividad vegetativa, que se manifiesta con taquicardia, taquipnea, midriasis, sensación de ahogo, temblores en las extremidades, sensación de pérdida de control o del conocimiento, transpiración, rigidez muscular, debilidad muscular, insomnio, etc.

Se reconocen varios tipos de ansiedad entre las cuales se encuentran las siguientes:

El trastorno de ansiedad generalizada se identifica por la excesiva ansiedad y preocupación sobre situaciones de la vida que por ser rutinarias no hay motivo para preocuparse. Las personas con síntomas de trastorno de ansiedad generalizada tienden a ser exagerados y alarmistas constantemente están preocupándose por la salud, el dinero, familia, trabajo o escuela. Sienten temor y miedo ante cualquier eventualidad.

Cuando el organismo se pone alerta y piensa que va a perder algo querido. Se activa el sistema dopaminergico y ante esto el organismo entra en alerta amarilla ante una amenaza, que no es igual a cuando la amenaza es real, en este caso lo que se libera es adrenalina.

Desde esta perspectiva la ansiedad se supone que es una señal positiva, de salud, que apoya la vida cotidiana. Si los eslabones no continúan, la cadena se rompe en cualquier momento y el organismo se pone al borde del abismo y  puede intoxicarse por dopaminas o por otras catecolaminas.

En la actualidad la ansiedad también se desarrolla a nivel patológico conformándose  cuadros, sintomáticos que componen el trastorno de ansiedad, con consecuencias negativas muy rigurosas para quienes lo padecen.

Entre los trastornos de ansiedad se encuentran las fobias, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de pánico, la agorafobia, el trastorno por estrés postraumático, el trastorno de ansiedad generalizada, etc.

Esta ansiedad patológica es resultado de los problemas de diversos tipos a los que se enfrenta la persona en su vida cotidiana, y sobre todo de sus ideas interiorizadas acerca de sus problemas.

La ansiedad también puede convertirse en un trastorno de pánico, en el cual la persona cree que va a desmayarse, fallecer o sufrir algún otro percance fisiológico. Es común que las personas con este trastorno visiten la sala de urgencias con cierta frecuencia, y típicamente se sientan mejor después de ser atendidas.

Finalmente, te recomendamos que descargues las relajaciones y meditaciones en la columna derecha de este blog para que comiences a protegerte y sanarte de esta patología.

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